- En lo posible, consumir los productos en su estado natural.
- No a las latas, empaques o comidas procesadas.
- No al azúcar y harinas blancas.
- Moderación en el uso de aceites vegetales y especies.
- Eliminación de lácteos, cárnicos y huevos de la dieta.
- Adiós a los fritos.
- Poca cocción para las verduras.
- Únicamente harinas integrales.
- Adecuada combinación de alimentos.
- Evitar frutas y verduras en la misma merienda.
- Una proteína por merienda combinada con verduras y un carbohidrato.
- Consumir productos de procedencia cierta.
- Alimentarse de productos crecidos en cercanías a su lugar de habitación.
- Minimizar el kilometraje de la finca a su mesa.
- Comer en moderación y a horas determinadas.
- Ejercicio y buen descanso.
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